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Tecnología | lunes 2, enero 2017 | Por: Josh Veliz

¡Malas noticias de Google! Cancelado el proyecto para convertir el agua marina en combustible.

Todos conocemos a Google como ese excéntrico científico loco que siempre está buscando crear nuevos artilugios. Algunos han funcionado, otros no tanto. Actualmente aún esperamos al Waymo y su entrada triunfal al mercado de vehículos autónomos, pero ésta se hará quizá hasta el primer trimestre del 2017. Y como bien sabemos, Waymo fue ese coche que tuvo su cuna en Google X, al igual que Foghorn.

 

¿Pero qué es Foghorn?

Foghorn es un proyecto de Google X, de la ya conocida Alphabet Inc.; este brazo de Google es el encargado muchas veces de llevar a cabo experimentos que lograrán avances dentro del campo tecnológico, por lo que, convertir el agua marina en combustible por parte de ellos, ya no debería sonarte tan alocado. Y en efecto, es lo que Foghorn busca hacer, aunque actualmente están detenido, esto debido a que las metas que se habían propuesto han resultado ser demasiado ambiciosas.

 

Sé que crear combustible a partir del agua de mar te puede sonar a película de ciencia ficción, así que antes de pasar a la explicación de cómo Foghorn busca lograr tal hazaña, veamos qué contiene el combustible que normalmente se consume:

 

  • Carbono
  • Hidrógeno

Estos son los principales componentes del petróleo, significando el primero desde un 83% hasta un 86%; el segundo por su parte, entre el 10% y el 14%. Elementos como el vanadio, oxígeno, níquel y el azufre ocupan el resto del porcentaje, aunque obviamente, en menores cantidades.

 

Ahora que ya tenemos claro esta parte, podemos continuar con la explicación… La forma en la que Foghorn pretende extraer combustible del agua marina es la siguiente:

 

  1. El mar absorbe de forma natural el dióxido de carbono de la atmósfera.
  2. Entonces, ese CO2 (dióxido de carbono) es extraído del agua de mar.
  3. Mediante electrólisis, se producirá el hidrógeno faltante para la consumación. Y antes de que preguntes, sí, todo este proceso para la creación del hidrógeno es mediante fuentes de energía renovable.
  4. Ya teniendo los dos elementos, estos son introducidos en un reactor catalítico. De esta manera el dióxido de carbono es reactivado al estar en contacto con el hidrógeno. Así se obtiene el llamado por ellos “sea fuel”, o combustible de mar.
  5. El consumo. Ahora solo queda abastecer a los vehículos con este combustible de mar.

 

Foghorn 1 copia.png

Imagen: x.company 

 

Como podrás ver, ese CO2 que los vehículos habían liberado antes con el combustible tradicional, ahora de alguna forma está siendo utilizado nuevamente; es un reciclaje de combustible.

 

Tener bien en claro este proceso significaba para Foghorn iniciar con el pie derecho. Ahora faltaba crear un prototipo, así que de la mano de PARC, una compañía de tecnología propiedad de Xerox, decidieron crearlo. Y al parecer todo funcionó según lo esperado; el proceso funcionaba y se habían logrado las metas.

Todo pinta bien hasta ahora, incluso con el paso 2 y 3, Foghorn también puede crear agua potable, y todo a base del agua marina. Pero había algo que estaban dejando de lado, y es el precio que este combustible costaría, o como según ellos lo llaman: el costo real del mundo.

 

Parte de las metas que los de Google X se habían propuesto con este proyecto, era la de hacer del combustible de mar un combustible que pudiera competir con el precio del combustible tradicional –el cual ronda los USD2.00 o USD3.00 actualmente–, ya que aunque fuera muy ecológico y todo, si es costoso, no muchos podrían tenerlo en cuenta como una alternativa y por ende le perderían el interés; ya ves que dicen que la costumbre puede más que el amor.

 

Foghorn se topó con que al calcular los costos de producción de su combustible –dentro de los cuales destacan: los impuestos, mano de obra y transporte del combustible–, este ya no resultaba ser tan barato.

 

Adicional a esto, encontrar fuentes baratas de hidrógeno no fue posible. Para agregar un granito de sal a las complicaciones, existían membranas en el prototipo, en donde se acumulaban los minerales del agua salada, y por lo tanto había que cambiarlas constantemente. Todo esto terminó elevando los precios de producción, y aunque al principio se habían fijado la meta de conseguir que el galón de combustible de mar costara entre USD5.00 y USD10.00, el valor de este se había incrementado hasta alrededor de los USD15.00. Decidieron parar.

 

Foghorn-2.jpg

Imagen: x.company  

 

Por ahora los miembros del proyecto Foghorn han decidido parar. Han dicho que próximamente harán públicos todos los estudios y la información recabada para que ingenieros, inventores y demás público pueda meter mano en el proyecto y así encontrar nuevas ideas y soluciones que quizá puedan permitir mejorar a Foghorn.

 

Solo me queda despedir a un vaquero que nunca emprendió del todo el vuelo, esperando verlo pronto en acción, puesto que pagar USD15.00 en un futuro en donde los combustibles fósiles escasearán, quizá ya no parezca tan caro.


Hasta siempre Foghorn, esperamos que vuelvas para poder abastecernos de tu combustible de agua de mar.

 

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Imagen: x.company 

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