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Software y Apps | martes 11, abril 2017 | Por: José Hernández

Razones para no vender tu computadora de escritorio

Cuesta desprenderse de la cosas y más cuando las has visto crecer. No, no estoy hablando de mi pez que murió hace días, hablo de mi PC, de mi primera PC.

 

La dinámica tecnológica dicta que los dispositivos obsoletos deben ser reemplazados por nuevos. Así de sencillo. ¿Pero qué sucede cuando estos siguen funcionando? ¿que alguien me diga que hago cuando estos cacharros antiguos funcionan incluso mejor que los nuevos? No hay una ley en el mundo que diga que no puedes quedarte con ambos, pero la verdad es dura: o es uno o el otro.

 

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Cuando compré mi computadora portátil pensé que había sido un desperdicio, que estaba tirando mi dinero porque en efecto, ya tenía una computadora. No la usé mucho durante los primeros seis meses, incluso la tenía guardada en la gaveta. Pero pasó el tiempo y comencé a trabajar cada vez más fuera de casa. Vi que era más productivo cuando llevaba mi laptop conmigo y podía aprovechar mejor mi tiempo.Todo estaba bien, con excepción de mi PC.

 

Por mucho, mi desktop, aún teniendo un procesador Core i3 de primera generación (una reliquia prácticamente), corre más rápido que mi HP con uno de quinta generación y el doble de RAM. Sí, yo sé que la he modificado pero, lo siento PC... no eres tú soy yo.

 

Aún recuerdo cuando te armé pieza por pieza sin leer un solo manual. Y cuando intenté encenderte, no lo hiciste, porque ni siquiera traías Windows. El primero que te instalé fue una versión 95 para luego pasar una XP y pasé como tres meses con ese, hasta que me hice de un Windows 7. Tengo que aceptar que pasé buenos momentos contigo y me sigues gustando incluso con tu ruido de cafetera y todo ese polvo de los ventiladores que me provoca una alergia horrible.

 

Ok, paremos el sentimentalismo por un momento.

 

Creo que en la mayoría de casos nos dejamos llevar por el impulso de querer cosas nuevas aunque no las necesitemos, en lugar de aprovechar los recursos hasta que su vida útil haya concluido. No digo que sea malo actualizarse, pero incluso para esto se necesita prudencia.

 

Claro que quisiera una Surface en lugar de mi vieja PC, pero me pregunto ¿realmente necesitas una de estas? y la respuesta es sencilla, no, no la necesito.

 

Siempre es bueno hacer una pausa antes de comprar un gadget nuevos. Muchísimos de los electrónicos que utilizamos se pueden arreglar y mejorar, hay especialistas en eso, y en algunos casos una actualización de software es más que suficiente para que siga funcionando un par de años.

 

Te invito a considerar qué cosas de tu casa se pueden arreglar antes de ir a comprar nuevas, no solo estás colaborando con el medio ambiente sino estás tomando consciencia sobre tu rol como consumidor de tecnología.

 

Al final, creo que esperaré algunos años más para ver qué hago con mi PC, de momento seguiré escribiendo notas de tecnología.

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